
REVISTA CAMBIO
22 de abril de 2009
A pesar de que su nombre tiene aún resistencia en algunos sectores del partido liberal, lo cierto es que cada día que pasa Piedad Córdoba también logra cautivar a un buen número de integrantes de su colectividad que le reconocen no solo su coherencia política sino su gestión por la liberación de los secuestrados en poder de las Farc. Piedad habló con CAMBIO sobre los diversos temas de la actualidad nacional. Descartó su participación en la consulta interna y declaró que seguirá en la tarea del intercambio humanitario. Habló de Álvaro Uribe y de las controvertidas actividades empresariales de sus hijos. "A Uribe no lo va a tumbar la crisis económica, ni los falsos positivos, ni la violación de los Derechos Humanos: a Uribe lo van a tumbar sus hijos", afirmó.
CAMBIO: Llegó la hora de las inscripciones de los precandidatos liberales. ¿Usted se le va a medir al tema? ¿Quiere participar en la consulta?
Piedad Córdoba: No he estado en la dinámica ni en el juego de la consulta. Cuando he estado en las reuniones de la bancada, ni siquiera intervengo, porque los temas no compaginan con la realidad actual, que tiene que ver con paramilitarismo, despojo de tierras, intercambio humanitario, problemas sociales, desempleo y recorte de transferencias, entre otros temas. Es que una cosa es como se mueve el Partido en Bogotá y otra en las regiones.
¿Pero usted quiere jugar dentro del Partido Liberal?
No tengo cálculos políticos. Yo me pude haber ido, como se fue María Emma o Germán Vargas, o mucha gente que dijo que ya no había nada que hacer allí o no tenía nada que sacar. Pero aunque soy del Partido, me pregunto si este es el Partido que yo quisiera. De manera que voy a seguir luchando para recuperar sus banderas y para que sea ideológico y doctrinario. Pero el Partido tiene que decidirse: o está con el conflicto o con la reconciliación; o está con la democratización de la propiedad o está con la concentración de la riqueza.
¿Usted va a inscribirse en la consulta sí o no?
En este momento no, porque veo que eso no es un escenario definitivo. El tema electoral no me trasnocha. Hoy no pienso en la consulta ni en candidaturas. Es que las cosas están tan raras que hasta aparece una noticia acerca de una 'firmaton' en la que le piden a Serpa que se retire del cargo y lidere un movimiento político. Es decir, nada está definido. Nada está claro. Yo sigo en lo mío: el intercambio humanitario.
Pero si no le interesa la consulta, ¿qué significa sus recorridos por el país visitando los directorios regionales del Partido?
Allá me reúno con indígenas, con familiares de personas retenidas, con gente que se integra a mi discurso. Lo que hago es escuchar a quienes insisten en temas de salida política y acuerdo humanitario y le digo a la gente que el Partido hay que reorganizarlo y acoger temas importantes.
Personas cercanas a usted dicen que su aspiración inmediata es ser de nuevo directora del Partido Liberal. ¿Es eso cierto?
A mí me gustaría, no puedo decir mentiras. Le estoy trabajando a ese escenario de aquí a septiembre. Yo encarno la izquierda dentro del Partido. De todas formas quiero ser clara en que no me gustan las jefaturas únicas, sino colegiadas. Cuando fui directora alterna fue una buena experiencia, pero hubo una gavilla contra mí y por eso me sacaron.
Cuando habla de la reorganización del Partido, lo dice porque considera que César Gaviria no pudo reorganizarlo.
Es que hay cosas que se tienen que aclarar. Por ejemplo, la gente se pregunta dónde están los 14 mil millones de pesos que recibió el Partido, o si la bancada nos representa a los verdaderos liberales. Hoy la gente se pregunta: ¿Qué piensa el liberalismo de las grandes transformaciones que hay que hacer en el país? En cambio hay otro sector que está más interesado en una política de acuerdos y de poder. El Partido unas veces apoya a la izquierda y otras veces a la derecha. Él (Gaviria) está en el sector de los acuerdos y las alianzas. Si esa fórmula se agotó o no, eso lo sabremos el 27 de septiembre.
¿Ve a Germán Vargas Lleras en el Partido Liberal?
Esa sería una estrategia suicida para el Partido, porque frente a los ojos de la opinión nos pone en una circunstancia muy pobre: sin discurso, sin tema, sin programas. El Partido no puede ser una puerta giratoria donde usted entra y sale cuando le de la gana. Germán Vargas no cabe en el liberalismo, porque no piensa como nosotros en cosas fundamentales, como la seguridad democrática.
Para usted, ¿quién tiene más espacio en el liberalismo: Vargas Lleras o Gustavo Petro, Rodrigo Rivera o Lucho Garzón?
No sé. Pienso más en que el país tiene que avanzar en una propuesta distinta. Por ejemplo en lucha contra la corrupción y el derecho a la vida. No creo que uno deba hacer una alianza de todos contra Uribe. No contra él como persona sino en lo que representa. Pero yo sí considero que Uribe es derrotable, porque no es que tenga un talón de Aquiles: tiene un portafolio de talones de Aquiles.
¿Y ese portafolio qué incluye?
DMG, que no es el tema de si los hijos de Uribe estaban allí o no, sino que evidencia la crisis del sector financiero. La extradición de 14 jefes paramilitares que hacían parte de Justicia y Paz, la conformación de las Águilas Negras y Los Rastrojos. Están los crímenes de Estado, que uno no creía que se pudieran presentar y está la crisis económica, que es violenta, y el tema internacional, donde no hay agenda. Son demasiados lunares. Un verdadero portafolio.
¿Qué le queda por fuera de ese portafolio?
Los propios hijos del Presidente y las zonas francas y los temas de corrupción. Esa es la explicación para que la favorabilidad de Uribe vaya en picada.
Usted ha dicho que Uribe es derrotable, ¿cómo cree que el liberalismo puede derrotarlo? ¿Es necesaria una gran alianza con partidos de izquierda?
El Partido tiene que definir si cree que se agotó o no el proyecto de derecha que encarna Uribe, que para mí es un fracaso. Para mí se agotó. Si la seguridad democrática fuera exitosa ¿por qué en las principales ciudades hay 'oficinas de cobro' de paramilitares y crecen los homicidios? El liberalismo lleva 11 años por fuera del poder y eso es porque la gente no ve una opción distinta. Nuestra obligación es construirla. Es un problema de propuestas y contenidos.
¿No cree que a la oposición le quedó grande enfrentar a Uribe? ¿O se trata de un asunto de falta de garantías?
Creo que hacer oposición es muy peligroso. Todo el que cuestione la política de seguridad democrática o está en contra de la desaparición o el desplazamiento, debe afrontar una campaña de desprestigio. Pero también es claro que la izquierda debe asumir un mea culpa, porque no ha podido articular un discurso coherente, con propuestas contundentes. La oposición colombiana se comporta como los cocuyos: prende y apaga. Ha tenido espasmos pero no es de larga duración.
Aunque descartó participar en la consulta, ¿le gustaría ser fórmula vicepresidencial de quien la gane?
¿Y yo por qué no puedo ser presidenta de este país? ¿Por qué tengo que estar en una posición de subalternidad? ¿Por qué tengo que ser segundona?
¿Cómo ve el escenario electoral de 2010?
Veo un proyecto de derecha encarnado por Uribe, o por quien él ponga ahí, y también la conformación de un proyecto de izquierda democrática.
¿Ve al Polo debilitado por lo que ha ocurrido en Bogotá con actos de clientelismo y corrupción?
Me parece injusta la lectura que se le hace al Polo. Es un Partido nuevo que se está definiendo. Pienso que ha habido interés por desprestigiar la tarea del Polo. Que haya dado 'papaya' o no Samuel, eso lo veremos. ¿Que es muy cuestionable lo que está pasando con el Personero? Claro, pero esa conducta no se le puede endilgar a todo un partido. Pero lo que no quiero es que así como mataron a la Unión Patriótica a punta de bala, maten al Polo con descalificaciones en la opinión pública.
Hablemos del Referendo que hoy está manchado entre otras cosas por la financiación para la recolección de firmas. ¿Cómo lo ve?
Es controvertida la manera como se obtuvieron las firmas y cómo se financió el proceso de recolección. Si el Presidente estuviera seguro de su triunfo no hubiera planteado la depuración del censo electoral ni la reforma política para elegir Registrador.
¿En caso de que Uribe se lance para un tercer período, usted es partidaria de los demás candidatos se retiren?
No. Eso me parecería lamentable. ¿Quién dijo que Uribe no es derrotable? La cosa está cambiando. A Uribe no lo tumba ni los crímenes de Estado, ni los cuatro millones de desplazados, ni el paramilitarismo, pero lo puede tumbar sus propios hijos con todos los escándalos en los que están envueltos. Y eso lo debe tener pensando. Aunque no haya garantías, Uribe es derrotable. Las garantías se deben exigir en su momento.
¿Se arrepiente de haber sido tan cercana al Presidente Chávez?
Solo tengo gratitud por el presidente Chávez. Y durante mi gestión por los secuestrados, me quedé sola en algunos momentos. Muchos de los que ahora son precandidatos ni siquiera me pasaban al teléfono. Y pensar que ahora me llaman de día y de noche. Desaparecí de las listas de eventos políticos y sin embargo, me mantuve aferrada a mis convicciones de que aquí se tiene que acabar el conflicto. Y hoy me mantengo en la necesidad del intercambio, de que liberen al hijo del profesor Moncayo y de que busquemos salidas políticas al conflicto.